Carlos M Klett Reig – Presidente Fundación ADEMO. Anterior De ’Campeones’ en el cine... Próximo Fundación Carlos Martín...

Carlos M Klett Reig – Presidente Fundación ADEMO.

Nacido en 1955 en una familia muy numerosa y por ello modesta, he desarrollado mi propia familia, como marido, padre y abuelo; he finalizado tardíamente estudios de derecho y trabajado en la administración desde el año 1987 la mayor parte del tiempo en relación con la inmigración, quiero pensar que con una trayectoria orientada hacia la solidaridad y la justicia social en las múltiples situaciones de desigualdad, sin perder de vista la visión más realista; el aprendizaje desde pequeño en una familia amplia y compleja, no sólo por la discapacidad intelectual de dos de mis hermanos, sino por otras realidades, me ha hecho entender la importancia de una sociedad más justa y solidaria, y de trasladar esos valores hacia afuera y hacia el futuro.

¿Podría indicarnos brevemente su trayectoria en Fundación ADEMO, desde que comienza su vinculación con la entidad, hasta su nombramiento como Presidente?

Mi vinculación con Fundación Ademo es por mis dos hermanos con discapacidad intelectual, de los que ahora soy su tutor. Accedí al patronato como invitado por quien era el Presidente y uno de sus fundadores y hoy todavía Patrono, Bernabé Martín, agradecido al buen hacer de los profesionales de la Asociación y luego de la Fundación; tras esta primera vinculación, estuve trabajando un par de años en el extranjero y a la vuelta retomé el contacto con la Fundación; más tarde sobrevinieron circunstancias familiares por las que nuevamente me sentí en la obligación de tomar distancia con la Entidad; finalmente hace unos 5 años volví a vincularme con el Patronato y con un compromiso de trabajo más estrecho con la Fundación Ademo, que necesitaba de relevo generacional.

El Patronato me propone que ocupe la presidencia, que en todo caso entiendo como un hacer colectivo que no pierde de vista el carácter de iniciativa de familias que es Plena Inclusión, si bien como fundación para asegurar la continuidad y responsabilidad respecto de todas sus personas, incluyendo a los profesionales.

 

¿Qué cree que aporta usted a Fundación Ademo y al contrario qué le aporta a usted colaborar con Ademo? Y más concretamente ¿por qué se vinculó al colectivo de personas con discapacidad intelectual?

No creo que pueda decir lo que aporto, menos cuando me considero en una etapa de “aprendizaje”. Si creo saber que desde esta posición en el patronato de la Fundación, uno debería estar atento, al devenir de la Entidad y de sus servicios y apostar por innovar, como en su momento hicieron los que dieron origen a todo lo que hoy vemos edificado.

Afortunadamente en Fundación Ademo hay un amplio equipo de profesionales, que han ido convirtiendo ideas en realidades y que están identificados con la comunidad de Ademo. Cuando la misión de una entidad tiene que ver con la solidaridad y la dignidad de las personas, consigue que la inmensa mayoría de sus profesionales queden vinculados de forma permanente por un estilo de hacer cosas. Una parte importante de la aportación sería dar seguridad a esa relación de pertenencia que pone el énfasis en la atención de calidad.

A mí me aporta la satisfacción de ver correctamente asistidas a las personas y entre ellas históricamente a mis hermanos -uno de ellos hoy fuera de los servicios de la Fundación- durante la mayor parte de las etapas y circunstancias de su vida, con un espíritu de innovación, dignidad, calidad, alegría y solidaridad. Mantener este buen hacer exige apoyo de la sociedad civil y de las administraciones, pero parece que no cabe reclamar ese esfuerzo si uno no está dispuesto a arrimar el suyo propio. Por ello en mi fuero personal además de agradecimiento a aquellos fundadores y profesionales que levantaron los servicios que ahora tenemos, está esta idea de que solo el ejemplo, provoca una sociedad solidaria.

 

¿Cuáles cree que son los mayores retos a los que se enfrenta el sector en los próximos años? ¿Tiene alguna idea que crea que haría a las organizaciones afrontar mejor esos desafíos?

Entiendo que el Sector es muy diverso y que las organizaciones no están ni en la misma situación, ni todas tienen la misma forma de entender el papel que quieren desempeñar. Desde una perspectiva muy amplia la ralentización de los servicios públicos y de la sociedad del bienestar, hace que organizaciones como nuestras fundaciones, con un origen en colectivos de familiares, tengan dificultades para crecer y dar nuevos servicios, en el contexto de competitividad que introducen las empresas.

De ahí la idea de para facilitar nuevos recursos asistenciales hay que buscar alianzas firmes y dar la mayor utilidad a los recursos para aumentar las oportunidades para la gente.

 

Fundación Ademo y Fundación Carlos Martín se encuentran en un proceso de convergencia que debería acabar fusionando ambas entidades en una única Organización ¿qué opina de este proceso? Y ¿cuáles cree que son las claves para que llegue a materializarse con éxito?

Los primeros pasos han consistido en hacer proyectos nuevos juntos, bajo la absoluta complicidad y el diseño de los gerentes de las dos entidades que los están llevando a cabo con los mejores resultados. Ahí están en este par de años, con servicios nuevos en las áreas de empleo, atención temprana y para personas con más necesidades, con más de 200 posibles nuevos usuarios, por lo que todos debemos felicitarnos, para ello estamos siendo mutuamente trasparentes, no sólo en las reuniones conjuntas de ambos patronatos y de profesionales, sino en mostrar nuestras posibilidades y dificultades estudiando juntos todos los nuevos proyectos y ajustarnos a las efectivas posibilidades que ambas entidades.

Después de este proceso vendrá poner en común lo que ya cada una de las entidades veníamos haciendo, que sin duda es más complicado. Dar estos próximos pasos sin tropiezos que comprometan el futuro es el reto y para ello irse percibiendo como un todo, es el mejor entrenamiento. En este punto el apoyo que Plena inclusión, a este proceso y en su momento, su consultoría jurídica, será imprescindible. El objetivo final es ser unas organizaciones útiles para toda nuestra gente, lo que incluye tanto a las personas con discapacidad intelectual, como a sus familias y desde luego a nuestros profesionales, cuyo futuro y carrera profesional es una prioridad.

 

¿Qué cree que aporta cada una de las entidades al futuro de esa única Organización? Y ¿por qué será bueno que se unan?

Nos hemos visto cada una de las entidades y creo que es compartido que ambos admiramos el buen trabajo de cada una en su ámbito y de sus equipos directivos. Hay cierta complementariedad en los servicios y las experiencias de trabajo, pero por singularizar en algo diferente de los servicios, en Fundación Ademo, hemos dedicado durante estos últimos años a profundizar en los derechos de las personas con discapacidad dentro y fuera de la organización y por ahí hay una línea de futuro.

Ambas Entidades estamos preocupadas por la dependencia asociada al envejecimiento y la búsqueda de soluciones. Seguro que en servicios de apoyo a esta etapa adulta hay un campo por desarrollar si contamos con un colectivo bastante más amplio y ubicado en entonos muy próximos.

 

Por último ¿cómo le gustaría que fuese la vida de las personas con discapacidad intelectual en el futuro? ¿Cree que se cumplirán sus expectativas?

Madrid es una comunidad que se puede comparar con otras regiones europeas avanzadas, habría que comparar también con las mejores posibilidades a disposición de las personas con discapacidad intelectual y explorar esos modelos de asistentes más personales, y con versatilidad en la progresión en los servicios adecuados a las necesidades más individualizadas.

Hoy el paisaje es menos prometedor, alejado de los modelos individualizados, con mucha burocratización en las medidas de asistencia y en donde la innovación choca con una regulación muy estricta de los servicios. Aunque esta es una década de mucha sensibilización hacia la diversidad de la sociedad, es también un tiempo de empobrecimiento de las familias y de cuestionamiento de la sociedad del bienestar.

En el futuro, hay que buscar apoyos más concretos, utilizando más imaginativamente los recursos, incluso aquellos de los que disponen las familias y las propias personas. El papel de los profesionales más jóvenes, diseñando nuevos proyectos también es una de las claves del éxito en ese futuro, como ya está sucediendo en áreas de empleo, cultura y vida independiente.

 

… Por Laura López.