Una de Cal y otra de Arena

Una de Cal

(Usuario del Centro de Día, usuario de silla de rueda).

Voy a cumplir 59 años, vengo al Centro de Día de la FCM desde hace mucho tiempo, como unos ocho años.

Vivo en el barrio vecino de Moratalaz, llevo allí desde niño. Me gusta el barrio, conozco a la gente y me gusta mi casa porque está adaptada y puedo acceder con mi silla de ruedas eléctrica.

Convivo con mi padre, es mayor, tiene 86 años y también va a un centro de día. Mi padre llega antes a casa, también le llevan en ruta.

Hace un año venía una chica, auxiliar de ayuda a domicilio a recogerme a la ruta, me duchaba todos los días y nos ayudaba a limpiar la casa. Ya no recibo esa ayuda porque dicen que no es compatible con mi Centro de Día. Ahora mis hermanos que tienen sus vidas, las han tenido que modificar para venir todos los días a casa, ducharme, recogerme de la ruta, etc. El próximo mes abandono mi barrio, me alejo de mis amigos de siempre porque tenemos que ir casa de mi hermano para que pueda compaginar su vida con nosotros. Yo tengo más suerte que mi padre, él tiene que dejar su centro y yo puedo seguir en el de la Fundación.

… Por Cristina García


Una de Arena

Soy usuario del área de Inclusión Laboral de Fundación Carlos Martín. Tengo discapacidad intelectual y crisis de epilepsia generalizada y llevo trabajando, formándome y realizando un gran esfuerzo desde 2006 con la ilusión de conseguir un empleo.

Cuando surgió mi primera oportunidad laboral tuve que desestimar la oferta porque no contaba con el apoyo de mi familia, debido al miedo y al temor que les generaba, pero aun así seguí adelante.

Finalmente, mi familia comenzó a colaborar con el proceso de inclusión laboral y cuando volvió a surgir la oportunidad la confianza era mayor, por lo que gracias a la ilusión y al trabajo realizado, a mi familia y a los profesionales que han participado en todo el proceso, he tenido más oportunidades que han hecho que actualmente me encuentre trabajando.

… Por Roberto de la Torre