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Un pueblo sin arte es un pueblo muerto

Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama «matar el tiempo».

Federico García Lorca

El pasado 12 de junio pudimos disfrutar de la magia que se puede desprender cuando se abre el telón y se dan rienda suelta a los sueños escondidos. Hace 4 años que participamos en el certamen de expresión dramática del Ayuntamiento de Madrid. “Las estaciones del año”, “La evolución del circo”, “Zapping musical”, obras todas ellas que han precedido a la de este año, “Sueños escondidos”.

En el año 2010 se creó el grupo de teatro “Narices Rojas”, formado por personas con discapacidad intelectual del centro de día de la Fundación Carlos Martín. Al siguiente año se sumaron al grupo las personas del área de atención a la dependencia del Centro Ocupacional. El trabajo incansable de las personas con discapacidad y los profesionales ha dado fruto sobre el escenario, provocando en su público un entusiasmo emocionante. Como en años anteriores, fueron los propios actores quienes eligieron la temática de la obra. Ellos mismos diseñaron el guion y a partir de ahí comenzaron con continuos ensayos.

Este éxito no lo hemos alcanzado solos, a lo largo de estos años nos ha apoyado técnicamente un grupo de teatro, “Globo Rojo”, que actualmente ha sido relevado por “Efecto Galatea”, facilitado por el Ayuntamiento de Madrid.

Este año la Fundación Carlos Martín en una apuesta decidida por este proyecto, ha desarrollado formación en expresión teatral a los profesionales y ha facilitado la orientación profesional de Antxón, especialista en artes escénicas y responsable de la formación, y también de Ainhoa que nos cuenta que la experiencia para ella ha sido ha sido muy enriquecedora tanto

a nivel humano como profesional. “He pasado por diferentes fases: en primer lugar sentí necesario un acercamiento individual con cada persona, para aprender a comunicarme con cada una, conocerles y ser capaz de comprender sus necesidades y apetencias con respecto al trabajo. Poco a poco fui aprendiendo cuáles eran sus miedos, sus bloqueos, quién necesitaba más refuerzo positivo, etc. (exactamente igual que sucede en el proceso creativo de una compañía de actores profesional). En todo momento me sentí muy acogida por ellos y por los monitores, y percibí un alto nivel de implicación en el trabajo por parte de cada uno de los componentes del equipo. Profesionalmente he aprendido mucho de su capacidad de desinhibirse, de improvisar, de disfrutar, de su calidad en los gestos y en la interpretación, y de su verdad en el escenario, así como de su capacidad para tocar las emociones con muchísima facilidad.”

Y así comienza el espectáculo de “Sueños Escondidos”:

“En la quietud y la calma de la media noche, las marionetas permanecen inmóviles, solo les queda la amarga soledad de un pequeño y oscuro cuarto, ¡pero algo va a suceder! A menudo olvidamos lo importante que es soñar, y que los sueños, pueden llegar a cambiar nuestro destino, incluso del ser más olvidado e inerte”

La respuesta del público, sin duda, nos confirma que el esfuerzo que se ha realizado durante todo el año ha valido la pena. Y así lo viven los actores, como Ramón usuario del Centro de Día nos trasmite: “Estoy muy contento porque es el año que mejor he actuado. Los profesionales me han ayudado mucho con sus indicaciones y su apoyo. Para el año que viene quiero volver a salir con la silla de ruedas, me gusta moverme con ella sobre el escenario”. También nos cuenta Paco que “Lo que más me ha gustado ha sido salir con mis compañeros Javi y Peri. El vestuario y el attrezzo me han ayudado mucho a meterme en el papel y me han hecho sentir un verdadero piloto de F 1. Pero al año que viene me gustaría salir fuera de la silla de ruedas y moverme por mi mismo. Quiero seguir trabajando con mis compañeros del Centro Ocupacional, así el trabajo se hace más grande. Las opiniones de Antxón y Ainhoa nos han servido de mucho. Gracias a todos”“Como todos los años, hemos disfrutado un montón preparando la obra. Este año ha sido más complicado, hemos ensayado mucho, incluso cuando a veces no teníamos muchas ganas (pero al final ha merecido la pena). A última hora estaban estábamos bastante nerviosos, aunque cuando salimos a escena los nervios desaparecieron. Somos conscientes de algunos fallos que sucedieron durante la representación, como la equivocación en algunos textos y músicas, o que no funcionó el telón; pero ya somos auténticos profesionales y después de tanto esfuerzo somos capaces de sobreponernos a esos errores y continuar la obra hasta el final”.

Pilar, madre de actriz primeriza, nos cuenta que le pareció fascinante, muestra un eterno agradecimiento con los profesionales por el trabajo que han realizado para lograr el resultado: “No te puedo decir otra cosa porque me encantó, tanto que me faltan palabras”.Antes de cerrar el telón, la obra termina cortando los hilos de las marionetas, que dando libertad a sus sueños, nos volverán a sorprender el próximo año.

… Por Cristina García García.