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Intermediación Laboral en Fundación Carlos Martín

En los últimos años se ha hablado mucho acerca de la Intermediación Laboral y su utilidad a la hora de facilitar el acceso a un empleo por parte de las personas que recurrían a un servicio de este tipo, y de si realmente eran eficaces en los procesos de selección que se llevaban a cabo para las empresas demandantes de este servicio.

Por otro lado, la Comunidad de Madrid en los últimos años ha contemplado la Intermediación Laboral como elemento fundamental en el desarrollo de sus Programas de Fomento de Empleo, dando oportunidades a muchas personas que se encontraban en situación de riesgo de exclusión social.

Desde Julio de 2012 con la reducción presupuestaria en la financiación de las Políticas Activas de Empleo, la Intermediación Laboral ha pasado a un segundo plano, dejando el protagonismo al emprendimiento como vehículo del crecimiento económico y creación de empleo; esta circunstancia ha hecho que muchas personas queden sin ese apoyo de acceso al mercado laboral en un momento de escasas oportunidades.

Pero ya esa labor, de simple Intermediación, quedaba escasa en el caso de las personas con algún tipo de discapacidad y más aún en el de las personas con discapacidad intelectual, que no sólo necesitan un apoyo para ponerse en contacto con el mundo laboral si no que necesitan un acompañamiento más duradero e intenso.

Por este motivo, la Fundación Carlos Martín, se marca como objetivo la Inclusión Laboral, entendida como “un proceso personal orientado hacia el desarrollo de una carrera profesional, en base a las circunstancias individuales de las personas con discapacidad y del entorno en el que está inmersa, un desarrollo sustentado en la igualdad de oportunidades, en el empleo, lo cual implica por parte de la sociedad el establecimiento de estructuras y sistemas de apoyo que permitan a la persona contar con los recursos adecuados a su propia realidad y de este modo poder tomar decisiones que definan esa carrera profesional”.

Desde el año hace muchos años, la Fundación Carlos Martín ha participado activamente en diferentes programas que marcaban como objetivo aumentar la empleabilidad de personas en riesgo de exclusión social, y como no podía ser de otra manera nuestro trabajo siempre se ha dirigido a personas con discapacidad y sobre todo a aquellas que tienen mayores dificultades para acceder al mercado laboral, como son las personas con discapacidad intelectual. Y en esta línea, la Fundación crea un Centro de Intermediación Laboral en el año 2009 que, durante 3 años (hasta mediados del 2012), atendió a 1.260 personas demandantes de empleo que llegaban de diferentes puntos de la Comunidad de Madrid, y se puso en contacto con más de 320 empresas de sectores como la hostelería, limpieza, automoción, logística, entre otros, para ofrecerles un servicio de selección de personal que además de ser gratuito, aportaba valor añadido a su empresa. Además y reforzando los objetivos del Proyecto comprometido con la Comunidad de Madrid, aunque no se incluían a nivel de resultados del Programa CAIL, se estableció contacto con el empresariado del sector de los Centros Especiales de Empleo, en concreto con más de 15 Empresas. Los resultados de inclusión en uno y otro sector se recogen en los cuadros adjuntos.

Como complemento esencial a este trabajo, y desde que la FCM queda calificada por la Comunidad de Madrid en el año 2010 como Centro de Especialidades Formativas, son más de 90 alumnos, los que asisten a los cursos de formación impartidos en sus tres especialidades autorizadas, gracias a la cofinanciación del Fondo Social Europeo los resultados que se muestran a continuación permiten arrojar un balance positivo.

En definitiva, el trabajo de la Fundación Carlos Martín no sólo se ha ligado a la intermediación laboral si no que ha intentado participar siempre en todas aquellas las políticas activas de empleo que la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha, dirigiéndolas y adaptándolas a las personas con discapacidad y centrando sus esfuerzos aún más en crear oportunidades de empleo para personas con discapacidad intelectual, a pesar de que la inclusión laboral en Centros Especiales de Empleo no tenían cabida para estos programas, situación que nunca hemos entendido ya que en mucho casos es la mejor manera de que estas personas puedan recibir los apoyos que necesitan para entrar en el mundo laboral con todas las garantías.

Por último, deseamos trasladar la opinión de un hombre de empresa que lo fue y lo sigue siendo, Marcos de Castro, ex presidente de CEPES y en estos momentos, asesor de la Fundación, en referencia a qué factores cree que dificultan la inclusión laboral de personas con discapacidad en empresas del mercado abierto, y por qué cree la intermediación laboral es necesaria:

“He trabajado mucho tiempo como Director de Recursos Humanos en una cooperativa. El empeño de la empresa en la selección de las personas se centraba en que el candidato a un puesto se adaptara a las exigencias del puesto, al perfil. Conseguir esa adaptación era el núcleo del proceso de selección, para asegurar el éxito y la eficacia. Pero diseñar ese perfil solía estar muy condicionado por la imagen externa, más que por la verdadera eficiencia profesional. Son prejuicios que se convierten en norma. Y la norma se transforma en procesos de exclusión. En muchas ocasiones, a la empresa del mercado abierto, no le gusta tener personas con discapacidad. Hay que vencer muchas resistencias para convencerlas”.

La tarea de un Centro de Intermediación Laboral (que medie entre la empresa y el candidato al puesto), es imprescindible para abordar este debate y romper resistencias apriorísticas en la empresa. Perder esta intermediación es abandonar un recurso de convicción que impedirá romper resistencias en la cultura empresarial. La prueba es que con la intermediación laboral se han conseguido empleos para personas con discapacidad que, sin esta intermediación, no se habrían conseguido. Me parece un servicio imprescindible, si es que se desea que todas las personas, sin excepción, puedan trabajar y aportar en el empleo sus capacidades profesionales, con independencia de otras características que nada tiene que ver con la profesión, como la imagen externa.

 En la actualidad, como hemos comentado, todos estos programas que centraba su línea de trabajo en la intermediación laboral para personas en riesgo de exclusión social, han desaparecido para dejar paso a las Agencias de Colocación, que aunque no son específicas para estos colectivos pueden servir de instrumento para favorecer que muchas personas que no encuentran oportunidades en el mercado laboral puedan acceder a él.

Por este motivo, la Fundación Carlos Martín ha trabajado para acreditarse como Agencia de Colocación y volver, como ha hecho hasta ahora, a crear medidas de acción positiva para personas con discapacidad que se encuentran desempleadas y sobre todo para aquellas que por su discapacidad cuentan con escasas oportunidades de empleo.

Objetivos de contratación cumplidos 2009-2012

En el mercado abierto:

  • 2009-2010: contratación de 69 trabajadores.
  • 2010-2011: contratación de 69 trabajadores.
  • 2011-2012: contratación de 68 trabajadores.

En Centros Especiales de Empleo:

  • 2009-2012: contratación de 35 trabajadores.

… Por Laura López.