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Hacia una vida independiente

 

  Uno de los grandes retos de las personas con discapacidad intelectual es tener una casa propia, independizarse y vivir de forma autónoma. Gestionar una casa, gestionar su vida.

Este 2015 ha sido un año muy importante en este sentido, ya que, por un lado, hemos suscrito un acuerdo con la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo para el alquiler de 3 pisos en los que residen 19 personas con discapacidad intelectual, y por otro, hemos retomado los apoyos para facilitar la autonomía de aquellas personas que quieren vivir solas.

Además, el Plan Estratégico de la FCM incluye un Proyecto para, en un futuro cercano, poder gestionar viviendas en régimen de supervisión, de tal forma que más personas con discapacidad intelectual puedan hacer realidad ese deseo de sentirse dueñas de sus vidas. Este proyecto, junto al de Centro de Día con Residencia para personas en situación de Severa y Gran Dependencia, permitiría cerrar el círculo, pudiendo ofrecer a los usuarios y usuarias de diferentes perfiles y necesidades, un recurso adaptado a ellos y a ellas.

Viviendas Tuteladas.

Actualmente, 8 mujeres y 12 hombres viven en las tres viviendas que gestiona la Fundación. Son tres viviendas que se ubican en el mismo edificio, en la zona del Ensanche de Vallecas. El objetivo fundamental en este caso es promover la autonomía personal a todos los niveles, de modo que la persona sea capaz de hacer por sí misma (o con la menor intensidad posible de apoyo profesional) aquellas tareas cotidianas que requiere un hogar (limpiar, organizar, hacer la colada, cocinar), además de poder gestionar su vida diaria (obligaciones, ocio, citas médicas, trámites administrativos, etc.)

Después está otro elemento crucial, que es la convivencia, y que como en todas las casas, es compleja. Esa convivencia es muy enriquecedora, ayuda a la persona a entender el punto de vista del otro, favorece las habilidades sociales y se crea un vínculo muy especial entre los compañeros y compañeras de piso, pero también es tensa en muchas ocasiones, y se producen vivencias difíciles de las que también es posible extraer enseñanzas importantes (los conflictos, la enfermedad, el egoísmo o la generosidad, el compañerismo o la falta de él…).

La convivencia diaria que se da en las viviendas entre los usuarios y usuarias y los y las profesionales hace que la relación sea muy estrecha, al fin y al cabo los profesionales “vivimos” con los usuarios y usuarias en su casa las situaciones cotidianas que se dan en cualquier hogar, nos convertimos en gran medida en referente emocional con lo que se crean vínculos muy estrechos.

Este año ha sido un gran cambio para los usuarios y usuarias ya que nos hemos mudado, y ahora como somos vecinos es todo mucho más divertido. Es una labor muy satisfactoria la atención directa en los pisos, que hace que los que allí trabajamos crezcamos un poco cada día gracias a los usuarios y usuarias.

Pilar Valdivielso, Responsable de las Viviendas Tuteladas.

En Febrero haré 8 años viviendo en el piso, yo estoy muy bien, las compañeras son muy majas y en el piso me siento a gusto (aunque a veces alguna se pone más nerviosa de la cuenta). A este nuevo no me ha costado mucho adaptarme, está más lejos para ir a ver a mi sobrina, pero no me importa. El otro día invitamos a toda mi familia a conocerlo y me trajeron varios regalos. Yo ahora tengo 62 años y todavía puedo organizarme para hacer las tareas, irme a pasear, acudir a pintura los miércoles y al coro los viernes y demás, no tengo problemas.

Josefina Casado, usuaria de las Viviendas Tuteladas.

Algunos testimonios familiares:

“Es emocionante que mi hermana nos reciba en su casa, nos invite a verla y sea tan buena anfitriona”.

“Tienen todas las tareas organizadas, y se turnan para hacerlas de un modo que ojalá se compartieran así en mi casa”

Yo le veo muy feliz, cuando se queda con nosotros el fin de semana, el domingo ya está diciendo, yo me voy a mi piso”.

Vida independiente.

Desde el mes de enero del presente año venimos desarrollando un Proyecto de apoyo a la Vida Independiente, en este caso centrado en la persona de Carlos Molina. La pérdida de sus seres queridos, unida a las limitaciones provocadas por los efectos de su enfermedad mental, han sido dos circunstancias que han dificultado a Carlos la posibilidad de vivir de manera autónoma. El planteamiento conjunto de la Fundación y su familia más cercana (en este caso su hermano) ha sido el de trabajar para aportarle estabilidad y un equilibrio básico en su calidad de vida, con el fin de darle una orientación para su aprendizaje y ofrecerle una mayor autonomía. Trabajamos a todos los niveles (en lo personal, social, salud mental y física, ocio y hogar), de manera que obtenga un beneficio y un disfrute para su día a día. Lógicamente, el objetivo es ir dotándole de estrategias y herramientas para que esa supervisión se vaya retirando de manera gradual, y él pueda dirigir su vida de manera autónoma.

(Alvaro Olalla, profesional de apoyo FCM)

Como todos los martes por la tarde, recibo a Álvaro en casa para ayudarme y orientarme con las cosas que me rodean en mi vida. La gestión de la casa en la que vivo, donde he conseguido organizarla de modo que me siento más a gusto en ella y un mantenimiento del orden y limpieza. Me ayuda a buscar otras alternativas de cursos de mi interés e incluso mejorar la calidad y variedad de ocio. He conseguido reducir la dosis de medicación pautada por la psiquiatra, encontrándome estable en cuanto a mi enfermedad se refiere y me apoya emocionalmente. Sin su ayuda no podría haber conseguido los objetivos relacionados con la gestión de todo mi entorno.

Carlos Molina (usuario de la FCM)

Mi impresión es muy positiva, desde luego Carlos ha pegado un cambio que se nota; tiene más ganas de venir al centro, está de mejor humor. Yo espero que este Proyecto siga, y tengo muchas expectativas puestas en él. Doy las gracias a la Fundación por la implicación que estáis demostrando con mi hermano, porque de esta forma sí que es posible que pueda vivir solo. La casa ha experimentado un cambio brutal; tiene organizada su ropa, la medicación, la cocina, que antes había latas y botes caducados y por cualquier armario.
Lo que yo veo es que Carlos ha evolucionado, pero tenía la incertidumbre de cómo lo percibíais los demás, si también se habían cumplido las expectativas, porque este apoyo es muy importante para mi hermano.

(Jesús Molina, hermano de Carlos)

 

 

… Por el Servicio de Apoyo a la Vida Independiente.